Presidente de la Federación Alavesa de Bádminton
Eduardo Izquierdo / Con sólo 13 años ya le pegaba raquetazos al volante en Málaga.
Allí se familiarizó con el bádminton hasta convertirse en jugador de alto nivel nacional. Salvo un par de años, que lo dejó aparcado por motivos de estudios, no ha cejado en intentar pasar la pluma por encima de la red. En cuanto pudo lo retomó y en los últimos años, Héctor Tobar compagina su labor en la cancha con los despachos, al estar al frente de la Federación Alavesa de Bádminton.
«Hace aproximadamente cinco años, cuando dimitió el anterior, me nombraron presidente. No era periodo electoral y decidí aceptar el cargo. No me hacía gracia al disponer de poco tiempo libre y me iba a suponer una carga extra en mi vida. Pero me encanta el bádminton y amo este deporte. Para que no se fuera abajo acepté hacer un esfuerzo. Y ahí sigo, intentando dar un poco de continuidad al trabajo que hemos desarrollado durante este tiempo», manifiesta Tobar.
Desde entonces, la línea trazada marcha por buen camino. A lo largo de este lustro se ha producido un incremento de licencias y han alcanzado las 130 entre escolares y federados. El número de clubes se mantiene, «a pesar de haber perdido uno». Entre el Club Aronova, Bádminton Arriaga, Bádminton Gurea y Bádminton Landederra se reparten la totalidad de las fichas.
Poco a poco el trabajo que realizan en categoría escolar comienza a proporcionar sus frutos. «Aproximadamente contamos con 75 chavales que están dados de alta en colegios y clubes. De la gestión y la organización del circuito nos encargamos desde la propia federación», explica. El calendario escolar consta de ocho jornadas, que abarca el periodo lectivo. «Nos juntamos una vez al mes en Durana. También organizamos unas jornadas de iniciación técnica, como este sábado, en Ibaiondo, dentro de la promoción municipal ?De mayor yo quiero ser?. Intentamos que sea lo más atractivo posible para que lo conozcan y alguno se enganche. Entre todos los que vengan aspiramos a que alguno se atreva a conocerlo», añade, al mismo tiempo que reconoce que son las escuelas federativas y municipales las que más niños aportan al campeonato escolar.
Flojo nivel
Poco a poco el bádminton alavés empieza a conocerse y eso es lo fundamenta. «Antes se relacionaba con las raquetitas de la playa. Ahora ya sabe mucha gente que en Vitoria se compite a nivel escolar y federado. El público viene a ver los torneos de relevancia. En resumen, la base de la pirámide ha ido aumentando».
Este especialidad, desconocida para muchos, enseguida engancha. Esa es la conclusión que sacan los dirigentes al charlar con los distintos nuevos practicantes. «Como cualquier deporte de raqueta, lo que más gusta es que enseguida te diviertes. No es difícil pasártelo bien a poco que sepas darle y mantener el volante en el aire. Y hoy en día hay otro aspecto importante. Es un deporte barato, no te tienes que gastar mucho dinero en raqueta y volante. La conjunción de esos dos elementos, el lúdico y el económico, también influyen».
A pesar de los esfuerzo, el bádminton alavés, en cuanto a nivel de juego es muy bajo en comparación con el resto de provincias y comunidades limítrofes. «No lo enfocamos como un deporte de rendimiento. En lugares como San Sebastián, Estella o Cantabria hay mas practicantes con mayor nivel en general. Nuestro objetivo se centra en lograr un bádminton social, trabajar una base amplia para que con el paseo del tiempo pueda salir gente que pueda entrenar. La meta es aumentar el número de practicantes, independientemente del nivel», proclama el máximo dirigente.
Consulta los resultados de todos los encuentros
Le espera un espacio que lo tiene todo: ficha, fotos, palmarés, blog...
Comparte tus opiniones con los seguidores del Deporte Base